Vitalidad y naturismo

¿Se puede aumentar la vitalidad? Es una estupenda pregunta para empezar el artículo. La vitalidad la solemos relacionar con una sensación interior de energía, pero es cierto que cada uno de nosotros podría definirla con matices diferentes. Recientemente un grupo multidisciplinar de expertas han tratado de consensuar «qué es la vitalidad». El estudio, promovido por la marca de kiwis Zespri, ha concluido que la vitalidad es, tal y como intuíamos, un estado de energía, y añaden que nos ayuda a relacionarnos positivamente con nosotros mismos y con nuestro entorno, nos moviliza para conseguir nuestros retos y nos permite llevar una vida plena. Así que, podemos entender que la vitalidad no es solo una sensación interior subjetiva, sino que además nos conduce a cambiar nuestra manera de pensar y a mejorar nuestros hábitos.

Sin un buen estado físico, no es posible encontrarse bien anímicamente y no nos estamos refiriendo a tener un cuerpo de los supuestos «Diez» o a tener mas o menos éxito estético. Muchas veces las analíticas de sangre se corresponden con el estado anímico de las personas, y se ha observado, por ejemplo, que déficits de vitamina C conducen a una menor vitalidad. En este sentido es importante comer suficientes frutas y verduras, que nos aportarán vitaminas, minerales y sustancias antioxidantes.

Los hábitos de vida saludables, una actitud positiva, la capacidad de adaptación y resiliencia, la automotivación y curiosidad por la vida, y la sociabilidad y empatía. En definitiva, mente y cuerpo equilibrados para sentirse más vitales. En estos aspectos, el naturismo nos aporta mucho de todo lo que hemos comentado, por forma de entender la vida y por la sostenibilidad del ser humano y del planeta. Mantener la mente y el cuerpo equilibrados es uno de los grandes pilares del naturismo, elimina todas aquellas barreras y problemas que tengamos no solo con nosotros mismos sino con los que nos rodean.

Eliminar esa barrera que nos condiciona y que nos define por lo que parecemos y no por lo que somos o valorar a los que nos rodean por como son y no por lo que aparentan ser. Un naturista no esconde nada, y no nos referimos inicialmente al plano físico, eso simplemente es una manifestación externa de equilibrio y paz mental interior.

La importancia de sentirse aceptado o de aceptarse.

Es clave saber qué energía estás contagiando porque recibes lo que das. Los expertos sostienen que pensar en hacer felices a los demás supone una buena inversión y es una forma de cultivar la vitalidad. Hay pequeñas acciones que tienen un gran poder (sonreír, saludar a los vecinos, elogiar a los demás) porque transforman a quien las practica. Pero principalmente para sentirse aceptado por los que nos rodean es el segundo paso a aceptarnos nosotros mismos, querernos y disfrutar tal y como somos.

Quizás la primera barrera que nos frena a iniciarnos en el mundo del naturismo, es el intrusismo y desfocalización que hay respecto a conductas que nada tienen que ver con lo que realmente es. La sexualización del cuerpo desnudo sin más o la proliferación del mirón son dos de los handicaps que nos encontramos que frenan a la gente a iniciar una estupenda forma de entender la vida y de relacionarse. El problema de estos dos focos no está en la persona observada, sino en el observador, es donde aparecen todos los déficits que hemos ido acumulando a lo largo de los años desde nuestra infancia y con los inputs recibidos por nuestro entorno.

Cierto es que todos podemos darle el sentido que nos de la gana a la vida y a como vivirla pero no mezclemos términos que realmente en su fondo poco tienen que ver.

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